A lo largo de su historia, la ciudad de Valparaíso, ubicada en la quinta región de Chile, conocida como la “Joya del Pacífico” y declarada en 2003 Patrimonio de la Humanidad, ha sido azotada por grandes y destructivos incendios.
Al hablar de fuego y Valparaíso, los recuerdos más vivos son los de febrero de los años 2013 y 2014, sin mencionar los gigantescos incendios forestales de 2017. En 2013, a partir de la chispa de un trabajador de la construcción, se produjo un siniestro que consumió 284 hogares en el sector de Rodelillo y el Cerro Placeres, (www.cooperativa.cl, “A un año del incendio en los cerros Rodelillo y Placeres de Valparaíso.). En febrero de 2014, un incendio que abarcó desde el sector de La Pólvora hasta El Vergel, terminó con 12.500 damnificados, 500 heridos y 15 muertos. (www.24horas.cl, “Los otros grandes incendios que han azotado a Valparaíso en su historia”).
A pesar de la ferocidad y de la capacidad destructiva de los incendios antes mencionados, existe uno en particular de gran importancia, puesto que a partir de él se crearon las primeras Compañías de Bomberos en Valparaíso.
El siniestro en cuestión, ocurrido el 15 de diciembre de 1850, provocó una gran destrucción y convocó a diferentes pobladores y buques que se encontraban en el puerto para colaborar en la extinción del fuego,
“Como a las 2 de la mañana de este día apareció el fuego en uno de los edificios de la Calle del Cabo en el costado del mar propiedad del Señor Waddington y mui luego se propagó asia el Este en la misma línea a todos los demás contiguos hasta la calle de la Cueva del Chivato sin ser posible detener su curso por más esfuerzos empleados desde aquellas horas (…). Todo lo edificado entre la Caleta de la Cruz de Reyes hasta la que está frente a la cueva del chivato ha sido enteramente quemado por el costado del mar y por el otro costado solo han salvado las casas de las que están más inmediatas de la citada cueva.
Aunque ya no aparece haber peligro de continuar, hasta estos momentos se está trabajando con el mayor empeño a fin de extinguir enteramente el fuego. Se ocupan de este trabajo actualmente las tripulaciones de los dos buques nacionales de guerra existentes en el puerto para dar descanso a los demás trabajadores que se han empleado en el día.” (Intendencia de Valparaíso, Archivo Nacional de Chile.)
Luego del paso de este destructivo incendio, las autoridades y los vecinos de la ciudad comenzaron a trabajar para que una catástrofe tan terrible como la que acababan de vivir no volviera a repetirse por lo que mantuvieron constantes reuniones en el edificio de la Intendencia para tomar diferentes medidas para combatir el fuego. “Entre las medidas más fáciles de ponerse en planta en casos de incendio, y cuya ejecución aconseja la comisión nombrada por el vecindario para este objeto, es una de ellas que tengan a prevención los dueños de casas y de almacenes un determinado número de herramientas y valdes de que hacer uso de ellos en los momentos de amago de incendio (…) es deber de esta Intendencia cooperar por su parte a que se lleve a efecto.”, (Intendencia de Valparaíso, Archivo Nacional de Chile). Asimismo se decretó por ejemplo el cuidado de las chimeneas para que estos no provocaran futuros incendios. “Entre las medidas que recomienda la comisión nombrada por el vecindario para indicar los medios de preservar a esta población de incendios, es una la visita domiciliaria a las chimeneas y fogones que por los materiales de que se componen y falta de cuidado en la limpia del ollin suelen ser causa de los peligros que frecuentemente ocurren y considerando esta Intendencia de un deber acordar a la indicación esperta de apoyo que requiere, ha creido necesario renovar las órdenes otras veces se han espedido con este mismo objeto; en virtud se decreta:
1° Que en los días primeros del mes principiando desde el próximo Enero, se practique por una comisión visita de las chimeneas y fogones de las casas de toda la población.
2° La comisión tendrá facultad de mandar a demoler las chimeneas y fogones que por los materiales de su construcción ofrezcan riesgo de incendio y prescribirá la forma y materiales de que deben ser construidas señalando en término prudencial para este efecto (…)
3° Ordenará también la limpia de las chimeneas que se encuentren en estados de necesitarlo (…)”, (Intendencia de Valparaíso, Archivo Nacional de Chile.).
Pero la medida más importante tomada luego del incendio del 15 de diciembre de 1850 fue la creación a partir de la participación de los mismos vecinos y la colaboración de la Intendencia del primer Cuerpo de Bomberos voluntarios de la ciudad. Gran incidencia en la conformación de la institución bomberil, tuvo don Recaredo Santos Tornero quien en aquel entonces era el dueño del diario El Mercurio. Este personaje constantemente aprovechando las páginas de su publicación emitía su opinión respecto a las escasas medidas tomadas para combatir el fuego, esto incluso antes del siniestro de diciembre de 1850, “Es muy de temer que dentro de un mes el incendio de ayer esté olvidado, y no se piense ya en cuerpos de artesanos ni de bomberos, ni en compra de herramientas y bombas. Por eso convendría que los comerciantes y propietarios se reuniesen desde luego, nombrasen una comisión facultada para colectar una suscripción periódica, con que proceder al sostén de un cuerpo, a la adquisición de bombas y demás materiales… Si el comercio no lo hace por sí mismo, nada se hará. El tiempo pasará en los informes, trámites y autorizaciones de estilo y entre tanto puede ser víctima el día menos pensado Valparaíso”. (El Mercurio de Valparaíso, 16 de diciembre de 1850).
Es por tanto a partir de la necesidad de contar con una organización que combatiera de manera organizada el fuego es que el 30 de junio de 1851 comienza a funcionar el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Valparaíso, orgullo de la ciudad, institución que para el Presidente de la época don Manuel Montt debía replicarse a lo largo de Chile, “Una manifestación más alta, si cabe, del espíritu de Valparaíso, son las diversas instituciones que se han creado y, entre ellas, debo una mención especial a las Compañías de Bomberos, hermoso plantel que no puede mirarse sin complacencia y sin formar al tiempo, el voto que este ejemplo, fecundo en grandes aplicaciones, sea imitado en toda la República”. (Kaiser, Víctor: Los Bomberos voluntarios de Chile: crónicas institucionales. Impresos Off Set, 1988).
Por Pablo Moya.
Documento Intendencia de Valparaíso, Archivo Nacional de Chile